Manejo de Residuos

Las 5 ERRES

Es un sistema sencillo, que puede aplicar cualquier persona y que tiene un enorme impacto en la salud del planeta y en nuestros bolsillos. las 5 r tienen una jerarquía y el consumidor responsable puede aplicarlas. 

RECHAZAR

Cuando usted adquiere un producto o servicio, pregúntese antes si realmente lo necesita (“¿Debo en realidad comprar este papel o esta información está disponible en la computadora?” o “‘¿Una gaseosa en botella plástica o de vidrio?”). 

REDUCIR

Considere si el producto adquirido es más amigable y respetuoso con el ambiente (“Voy a imprimir papel reciclado y así contribuyo a la tala de menor cantidad de árboles”).​

REUTILIZAR

En lugar de botar el producto o de inmediato lanzarlo al bote de reciclaje, encuentre nuevas funciones y prolongue su uso (“Voy a convertir la caja de este televisor en una casa para los osos de peluche de mi hija” o “Lavaré los envases de mantequilla para después usarlos para guardar alimentos”.). 

RECICLAR

Una vez reutilizado el producto todas las veces que podía serlo, se separa junto con el resto de residuos de su tipo para que mediante procesos especializados pueda volver a usarse (“Esta caja ya no me sirve más y la hoja ya está rayada por los dos lados. Las pondré en los botes de cartón y de papel, que tienen en mi trabajo, para que reciclen el material y sirva para hacer nuevas cajas, hojas, empaques, etc.”.). Así, se recuperan los residuos como materia prima para otros procesos.

REPARAR

En la era tecnológica que vivimos, somos propensos a desechar los aparatos que dan un fallo. Busque una solución y, aunque haya adquirido uno nuevo, dónelo a una buena causa. (“Esta computadora ya tiene siete años, en vez de botarla cuando empezó a fallar, la repararé y donaré a un hogar de niños”). 

Una vez que entramos en el ciclo de las “Erres”, es más fácil continuar. El proceso se hace natural y las acciones contaminantes que antes parecían normales (como desechar las bolsas de plástico o los rollos vacíos de papel higiénico) nos parecen extrañas.

¡Quítese la pereza! Sepa qué hacer con cada uno de esos residuos tan comunes en nuestros hogares. Gran parte de los residuos es útil y se puede reutilizar y reciclar. 

PREGÚNTESE SIEMPRE

Antes de comprar o consumir un producto, hágase esta serie de cuestionamientos:

¿Necesito lo que estoy comprando?

¿Podría consumir menos u otro producto no tan contaminante?

¿Clasifico mis residuos?

¿Los estoy entregando a un programa de reciclaje responsable?

¿Deposito la basura en lugares donde se procesa adecuadamente?

¿Hago compras cuyos empaques puedan tener utilidad después de utilizarlos?

¿Prefiero los productos de empresas que cuidan de sus desechos?